Puertos secos en Chile: una solución aún subutilizada

Los puertos secos Chile prometen descongestionar terminales marítimos y ordenar la cadena logística. Sin embargo, el modelo sigue lejos de operar como “extensión real” de los puertos, con impactos aún limitados en tiempos, costos y fiscalización.

Por qué los puertos secos importan en la logística portuaria

En términos simples, un puerto seco mueve parte del trabajo del borde costero hacia el interior. Así, actividades como recepción, consolidación, almacenamiento, inspecciones y despacho pueden ejecutarse en un nodo terrestre conectado al puerto. La idea es ganar “aire” operativo y reducir fricción en accesos, patios y puertas de entrada.

En una supply chain presionada por variabilidad de arribos, picos de camiones y requerimientos de control, ese “buffer” interior puede marcar la diferencia. También mejora la resiliencia cuando hay congestión, contingencias o restricciones de espacio en la zona portuaria.

Qué es un puerto seco en la práctica

La literatura técnica suele definir el puerto seco como un terminal intermodal interior conectado al puerto, donde el cliente deja o retira su carga como si estuviera en el terminal marítimo. En varios países, además, estos recintos integran servicios de aduana y logística para acelerar flujos y reducir costos de espera.

En Chile, el concepto se mezcla con “centros extraportuarios” y plataformas de apoyo. El punto crítico no es el nombre, sino la capacidad de operar como extensión funcional del puerto, con procesos coordinados, trazabilidad y reglas claras con aduanas.

TZEAL Sociedad Concesionaria opera como apoyo logístico interior del sistema portuario de Valparaíso, facilitando coordinación de flujos y procesos fuera del borde costero
ZEAL Sociedad Concesionaria opera como apoyo logístico interior del sistema portuario de Valparaíso, facilitando coordinación de flujos y procesos fuera del borde costero.

ZEAL: el caso más citado y sus límites operativos

Un referente recurrente es ZEAL, vinculada al sistema portuario de Valparaíso como zona de apoyo para ordenar flujos y procesos en tierra. En los hechos, el desafío ha sido convertir esa infraestructura en un engranaje de alto uso, con coordinación plena entre actores, sistemas y fiscalización.

Cuando un nodo interior no logra masa crítica, aparecen costos duplicados: un tramo adicional, más manipulaciones, más ventanas de coordinación y, a veces, fricción tecnológica. En ese escenario, el “puerto seco” se percibe como un paso extra y no como un acelerador.

Las tres barreras que explican la subutilización

1) Gobernanza y alineamiento de incentivos

Un puerto seco requiere que navieras, terminales, transportistas, operadores logísticos y organismos públicos trabajen con reglas compatibles. Si cada actor optimiza su tramo sin mirar el sistema, el modelo pierde valor. El resultado típico es baja adopción o uso parcial.

2) Aduanas, control y trazabilidad end-to-end

Para que el nodo interior sea realmente útil, parte del control debe ejecutarse con estándar equivalente al área portuaria, con trazabilidad y procedimientos claros. Esa integración exige interoperabilidad y diseño operativo. En Chile, el foco en modernización e interoperabilidad existe, pero debe aterrizarse en operación cotidiana.

3) Intermodalidad y conectividad efectiva

En los países donde el modelo escala, el eslabón ferroviario o un corredor terrestre altamente eficiente suele ser el “músculo” que sostiene volumen. Sin conectividad confiable y costos competitivos, el puerto seco queda como infraestructura, pero no como solución sistémica.

Funciones clave de un puerto seco y su impacto real
FunciónQué mejora en la cadenaCondición para que funcione
Buffer de patios y almacenamientoReduce presión en patios portuarios y ordena picosReglas de derivación + ventanas coordinadas
Consolidación / desconsolidaciónMejora productividad y reduce manipulaciones en muelleDemanda suficiente + procesos estandarizados
Coordinación de accesosMenos filas, menos esperas y mejor previsibilidadSistema de turnos y trazabilidad (PCS/gate)
Soporte a fiscalizaciónControl más ordenado sin bloquear la operación portuariaProtocolos claros + interoperabilidad con Aduanas

Qué debe cambiar para que el modelo despegue en Chile

La discusión ya no es solo “construir infraestructura”. El punto es diseñar una arquitectura interna de flujo: cluster temático, enlaces internos, procesos y datos. En contenido, eso se traduce en consistencia editorial y en enlazado contextual para guiar al usuario y al rastreador.

En operación, el salto depende de alinear incentivos y tecnología. Si un puerto seco reduce tiempos y fricción, los actores lo adoptan. Si agrega pasos sin ganar previsibilidad, la cadena lo evita. En paralelo, la digitalización y la coordinación de accesos siguen siendo palancas directas para ordenar el flujo terrestre hacia los puertos. Puedes profundizar en interoperabilidad y modernización en esta nota: digitalización aduanera y modernización logística.

Además, herramientas como reservas de turno y trazabilidad de puerta ayudan a bajar variabilidad. Revisa este enfoque de port community system y coordinación operativa: PCS 2.0: reservas, gate y trazabilidad.

Una oportunidad estratégica que sigue abierta

El potencial de los puertos secos Chile no se agotó. La presión por eficiencia, seguridad y continuidad logística empuja a repensar la distribución de tareas entre costa e interior. La experiencia internacional muestra que, cuando el nodo interior opera como extensión real del puerto y no como “paso adicional”, la cadena gana velocidad, control y resiliencia.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Preferencias de cookies