Reforma aduanera 2025: principales cambios

La reforma aduanera 2025 reordena reglas y procesos que impactan la importación, el e-commerce y la fiscalización. El foco se mueve desde el “papel” hacia el dato, y desde el control reactivo hacia la trazabilidad. En paralelo, se consolida un nuevo tratamiento del IVA para compras remotas de bajo valor, con efectos directos en tiempos, costos y cumplimiento.

Por qué la reforma aduanera 2025 se volvió inevitable

El sistema aduanero venía enfrentando una presión doble. Por un lado, el comercio exterior exige mayor velocidad y previsibilidad. Por otro, el aumento de envíos pequeños asociados al e-commerce elevó el volumen de operaciones y tensionó los controles. Cuando sube el flujo y el riesgo también crece, los cuellos operativos aparecen rápido.

En ese escenario, la reforma aduanera 2025 busca dos objetivos que a veces compiten: facilitar el movimiento legítimo de mercancías y fortalecer la fiscalización para reducir evasión y contrabando. El cambio no se limita a un ajuste técnico. También instala nuevas obligaciones, acelera el uso de canales digitales y refuerza el estándar probatorio en procedimientos.

Para contexto editorial, puedes revisar contenidos relacionados en Aduanas y Comercio exterior.

Eje 1: IVA digital y el nuevo umbral de US$500

Uno de los puntos más visibles de 2025 se concentra en compras remotas internacionales de bajo valor. La regla general incorpora el cobro de IVA en ventas de bienes ubicados fuera del país, cuando el destino es Chile y el precio (con cargos asociados) no supera los US$500. La fecha de entrada en vigencia de este esquema se fijó para el 25 de octubre de 2025.

La lógica del modelo cambia el “momento” del impuesto. En términos simples, el IVA deja de depender únicamente del cobro en la importación para estos casos y se traslada hacia la operación de venta remota. Además, la normativa incorpora a las plataformas de intermediación como responsables del IVA, tratándolas como vendedoras para efectos del tributo cuando la compra se concluye a través de ellas.

La comparación con el régimen anterior ayuda a entender el impacto. Antes, importaciones de hasta US$41 ingresaban sin IVA ni arancel, lo que impulsó millones de paquetes. Con la nueva regla, el IVA se aplica de forma general en este tipo de compras, mientras que la importación puede quedar exenta de IVA si el impuesto fue efectivamente cobrado en la venta remota, evitando doble tributación.

Eje 2: cambios en la Ordenanza y “notificación electrónica” como estándar

La reforma aduanera 2025 no es solo e-commerce. También consolida cambios en la Ordenanza de Aduanas que buscan estandarizar el uso de herramientas digitales en la relación entre operadores y la autoridad. Un ejemplo claro es la incorporación de la notificación por correo electrónico como regla general, con obligación de declarar y mantener actualizada una dirección para recibir comunicaciones, salvo excepciones y alternativas previstas para quienes no cuentan con medios tecnológicos.

En la práctica, esto modifica la gestión del riesgo administrativo. Con notificaciones electrónicas, los plazos y actuaciones quedan más trazables. Sin embargo, también aumenta la exigencia de orden interno para no perder hitos procesales. En operaciones de alta rotación, ese detalle puede marcar la diferencia entre continuidad y detención.

Escáner de contenedores en control aduanero: la reforma aduanera 2025 refuerza fiscalización, trazabilidad y gestión de riesgo en comercio exterior.
Control no intrusivo en carga: la reforma aduanera 2025 empuja más trazabilidad y fiscalización basada en datos, sin depender solo de revisión física.

Eje 3: derechos del usuario y mayor formalidad en procedimientos

Un componente menos comentado, pero relevante, es la explicitación de derechos de las personas que actúan ante Aduanas. Se refuerzan aspectos como acceso a información clara, trato diligente, protección de datos, y la posibilidad de reclamar cuando se estimen vulnerados derechos. Este marco apunta a reducir discrecionalidad y a transparentar criterios técnicos y jurídicos.

En paralelo, la reforma empuja una cultura de cumplimiento más exigente. En comercio exterior, la formalidad no es estética: es control. La factura, el valor, el origen, la clasificación y los permisos sectoriales deben conversar. Cuando una pieza no calza, el riesgo sube y el despacho se traba.

Cambios clave 2025: qué cambia y a quién impacta
CambioQué significaImpacto principal
IVA compras remotas hasta US$500El IVA se cobra en la venta remota; plataforma puede ser responsableConsumidor final, courier, control de paquetes, recaudación
Notificación electrónicaCorreo electrónico como regla general para notificar actuacionesPlazos más trazables; mayor exigencia de gestión documental
Derechos del usuarioDerechos expresos y vías para reclamar por vulneraciónMás certeza procedimental y presión por criterios publicados
Fiscalización basada en riesgoMás foco en datos, trazabilidad y control no intrusivoMejor segmentación; menos fricción en carga de bajo riesgo

Qué cambia en la operación: tiempos, costos y trazabilidad

Para el usuario, el impacto se mide en tres variables. Primero, tiempo: el modelo favorece liberaciones más ágiles cuando la venta ya incorpora el IVA y la documentación llega completa. Segundo, costo: sube el costo final del e-commerce que antes aprovechaba exenciones, aunque puede bajar fricción si el proceso se ordena. Tercero, trazabilidad: la autoridad obtiene mejor visibilidad sobre patrones, valores y flujos.

También hay efectos en la logística portuaria y el transporte. Un sistema más digital reduce papeleo, pero aumenta la dependencia del dato correcto. Cuando el dato falla, la corrección cuesta. Por eso, la reforma empuja a operadores a mejorar calidad documental, integraciones y controles internos.

En ese punto, la conversación ya no es “solo Aduanas”. Se cruza con aduanas, puertos y sistemas de comercio exterior. Además, se conecta con una tendencia global: más control anticipado, más análisis de riesgo y menos tolerancia a subvaloración o evasión.

Riesgos y puntos de fricción: dónde se puede trabar la reforma

La reforma aduanera 2025 depende de ejecución, no solo de norma. El primer riesgo es operativo: si sube el volumen y los sistemas no escalan, aparecen atrasos. El segundo riesgo es de coordinación: IVA remoto, control físico y liberación deben alinearse. Si cada actor mira su parte sin sincronía, el usuario enfrenta demoras y costos adicionales.

Otro punto sensible es el aprendizaje. Las plataformas deben inscribirse y operar un régimen que exige retener y declarar. El comercio tradicional también ajusta sus expectativas competitivas. A la vez, Aduanas debe separar rápidamente lo que cumple de lo que requiere revisión. Esa separación es la que define si el sistema gana velocidad o solo cambia el lugar del cuello de botella.

Aun con fricciones, el cambio tiene una señal estratégica: Chile apuesta por una aduana más digital, con más datos y más trazabilidad. Ese camino exige disciplina documental y también mejora la capacidad de control. En 2025, el resultado visible será la consistencia: si las reglas se aplican de forma estable, la cadena logística ajusta mejor sus tiempos y reduce incertidumbre.

2 comentarios
Aduanas: Chile cierra 2025 con US$189.132M FOB en comercio exterior (+8%) - Mundo Portuario Aduanas: comercio exterior 2025 llega a US$189.132M FOB (+8%)

[…] esa línea, vale la pena revisar la reforma aduanera 2025, porque ayuda a entender por qué la cadena se está moviendo hacia procesos más digitales y […]

IVA Digital: Aduanas de Chile tramita 3,7 millones de envíos en un mes y tensiona la logística del e-commerce - Mundo Portuario

[…] el ángulo regulatorio, el IVA Digital se conecta con modernización. Para contexto, revisa reforma aduanera 2025 y el enfoque de aduana sin papeles 2026. En ambos casos, la clave es gestión por datos. Sin eso, […]

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Preferencias de cookies