Puerto de Antofagasta extiende bases de licitación de dragado

Puerto de Antofagasta extiende plazo para solicitar bases de licitación de dragado en sitios 1 y 2
Puerto Antofagasta extendió el plazo para solicitar bases en licitaciones en curso, incluyendo el proceso de mejoramiento de dragado en los sitios 1 y 2. La actualización ajusta el calendario de consultas y de entrega de ofertas, en una obra que busca mejorar condiciones de calado y accesibilidad marítima del terminal. El dragado se instala como variable operacional para sostener ventanas y maniobras, en línea con la presión por capacidad que se observa en la región.

Qué se sabe y qué cambió en la licitación de dragado

La empresa portuaria informó que, conforme a las aclaratorias del proceso, el plazo original para solicitar bases se extendió desde el 8 de febrero hasta el 24 de febrero de 2026, lo que reordena el calendario posterior de consultas, respuestas y presentación de ofertas técnicas y económicas. La actualización aplica a cinco licitaciones y una de ellas corresponde al mejoramiento del dragado de los sitios 1 y 2.

En términos de continuidad, este tipo de cambios de cronograma suele apuntar a ampliar la participación y dar más tiempo para estructurar propuestas, con impacto directo en la ventana de decisión del proyecto. En la operación diaria, la relevancia del dragado se entiende por su efecto en restricciones de calado, secuencias y programación, un punto que se conecta con la coordinación S&OP portuaria 2026 entre naviera, terminal y transporte.

Alcance técnico: sitios 1 y 2 y mejora de calado

De acuerdo con el resumen técnico difundido por Puerto Antofagasta, la fase considerada para el dragado contempla la remoción de aproximadamente 46.000 m³ de material del fondo marino, con una composición referencial de 45% sedimentos arenosos y 55% material rocoso. El objetivo operacional es aumentar el calado del terminal y mejorar el acceso por vía marítima, elevando el margen de maniobra y la confiabilidad de atención en atraque.

En puertos multioperados, el calado disponible opera como restricción dura: determina la ventana útil de arribo, condiciona el under-keel clearance y reduce (o amplía) la tolerancia a desajustes de ETA. Esa dinámica se vuelve más visible cuando la planificación se expresa en tableros de movimientos y recaladas, como en buques esperados y movimientos.

Impacto operativo en atraques, ventanas y seguridad

En la práctica, un dragado que mejora calado apunta a disminuir restricciones por marea, aumentar flexibilidad en asignación de sitio y reducir el riesgo de re-secuencias por límites de profundidad, especialmente en períodos de alta utilización. Cuando la ventana de atraque se estrecha, la respuesta suele trasladarse a ajustes de matriz naviera y programación de sitio, como se observa en ventanas de recalada y matriz naviera.

Desde seguridad operacional, el dragado también exige control de interferencias y coordinación con operación vigente (zonas, avisos a navegantes, restricciones temporales), porque cualquier desviación impacta continuidad de servicio. Este tipo de “capacidad efectiva” —infraestructura más gobernanza operativa— es parte del debate más amplio sobre resiliencia y continuidad, abordado en infraestructura portuaria bajo amenaza.

Próximos hitos y seguimiento del caso

La siguiente señal para el mercado será el calendario actualizado de consultas y la fecha efectiva de presentación de ofertas, tras la extensión del plazo de solicitud de bases. En paralelo, el seguimiento técnico se concentrará en el alcance final de dragado (volúmenes, metodología y restricciones de ejecución) y en cómo se gestiona la convivencia obra–operación para mantener productividad.

Con el ajuste de plazos, el proceso seguirá su tramitación con la recepción de propuestas y la evaluación técnica-económica, mientras se monitorean los hitos administrativos y las ventanas operativas asociadas a la ejecución.

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