Australia aplica IA para reducir emisiones en puertos y cabotaje

IA portuaria en Australia reduce emisiones en puertos y cabotaje
Australia está empujando la IA portuaria como palanca rápida para bajar emisiones. La idea es simple: menos espera, mejor planificación y velocidad óptima antes del atraque. En paralelo, el cabotaje empieza a usar algoritmos que ajustan rutas y consumos en tiempo real.

La presión por descarbonizar ya no se queda en planes. Ahora aterriza en decisiones operativas: qué velocidad llevar, cuándo ingresar, qué mantenimiento priorizar y cómo evitar maniobras repetidas. Por eso, Australia está probando herramientas de IA en puertos y en tráfico costero, alineadas con su hoja de ruta de emisiones netas cero.

1) IA portuaria: el objetivo es recortar esperas y “vueltas”

En puertos, gran parte del combustible se pierde por ineficiencias pequeñas: fondeo extra, aceleraciones innecesarias, ventanas que cambian tarde y servicios auxiliares sobredimensionados. En consecuencia, la IA se está usando como “capa de decisión” sobre datos de viento, marea, corrientes y programación.

Este enfoque conversa con otras tendencias de digitalización portuaria. Por ejemplo, la coordinación de escalas Just-in-Time ya muestra impactos cuando reduce colas y consumos: ver port calls JIT. Además, en operaciones internas también avanza la IA en estiba, que apunta a bajar tiempos muertos y congestión.

2) Caso Brisbane: “Green Button” para velocidad óptima en el canal

El ejemplo más visible es el Green Button del Port of Brisbane. Integrado al sistema de gestión de tránsito, el módulo propone una velocidad objetivo para que la nave llegue “a tiempo”, evitando esperas y cambios bruscos de régimen.

La lógica operacional es directa: si el buque ajusta su speed profile con anticipación, se reduce la probabilidad de cola cerca del terminal. Así, bajan emisiones asociadas al acceso marítimo y se mejora la previsibilidad para navieras, pilotos y remolcadores.

3) Caso Australia del Sur: “smart harbour” para anticipar mantenimiento

Otra línea de trabajo es la gestión predictiva del puerto. Bajo el proyecto Deep Blue, se está prototipando una plataforma “smart harbour” que integra datos de sensores y levantamientos para apoyar decisiones de operación y mantenimiento. La plataforma ADAPT de BMT apunta a convertir datos dispersos en alertas y pronósticos, con foco en eficiencia y seguridad.

Cuando la predicción es mejor, se evita trabajo innecesario. Además, se programa mejor el uso de equipos y ventanas. Por lo tanto, el beneficio ambiental aparece como “resultado operativo”: menos maniobras extra, menos horas de equipos y menos consumo.

4) IA en cabotaje: ruteo dinámico para ahorrar combustible

La descarbonización no termina en el canal de acceso. En cabotaje, el ahorro puede venir de ajustes finos: ruta, clima, corrientes y tiempo de arribo. En ese escenario, algoritmos de ruteo permiten aprovechar condiciones favorables y evitar tramos que “castigan” el consumo.

En paralelo, esta capa digital se vuelve más potente cuando se combina con cambios energéticos de flota. Por eso, conviene mirar la transición tecnológica de los combustibles limpios y, además, cómo los gemelos digitales portuarios están redefiniendo planificación y eficiencia.

Qué significa para navieras y puertos

  • Menos espera: la reducción de cola suele ser el “quick win” más medible.
  • Mejor coordinación: decisiones más tempranas y menos reprogramaciones de último minuto.
  • Más visibilidad: datos y pronósticos para operar con menos incertidumbre.
  • Ruta a escala: la IA puede bajar emisiones hoy, incluso antes de un recambio completo de flota.

Si quieres seguir más casos de innovación y transición energética, visita la sección de Sostenibilidad marítima.

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