Qué se presentó y por qué el tráfico de vehículos lo mira de cerca
La Autoridad Portuaria de Pasaia planteó ante fabricantes y operadores del sector los proyectos priorizados para reforzar la logística marítimo-portuaria de vehículos, en una reunión con ANFAC y con la terminal Noatum-UECC. El contexto es relevante: el desempeño portuario en automoción se mide por continuidad, accesibilidad y respuesta ante picos, criterios que ANFAC sistematiza en su evaluación anual de logística marítimo-portuaria. En términos de gestión diaria, la conversación se traduce en coordinación muelle–patio–gate y en cómo se “aterrizan” ventanas y secuencias, una disciplina que se aborda en S&OP portuario 2026.
Como telón de fondo, el Puerto de Pasaia obtuvo una nota global de 4,1 sobre 5 en el último informe sectorial de ANFAC para el ejercicio 2024, manteniéndose entre los puertos mejor valorados para este tráfico. La señal es clara: el listón es alto y cualquier obra que afecte accesos, canal, maniobra o navegación nocturna se convierte en variable de servicio, comparable a cómo otros puertos publican tableros de recaladas y planificación en buques esperados y movimientos.
Canal de Lezo e iluminación: más margen para maniobra y ventanas
Entre las iniciativas destacadas se informó el avance de la ampliación del canal de Lezo, en ejecución, con una inversión comunicada de 23 millones de euros, junto con un proyecto de iluminación del canal presupuestado en 650.000 euros para facilitar la navegación nocturna y reforzar condiciones de seguridad. En la práctica, este tipo de actuaciones impacta en dos puntos sensibles para automoción: la fiabilidad de escalas (por maniobra y disponibilidad) y la capacidad de absorber desajustes sin “romper” la secuencia de atraques, un problema que también aparece cuando se ajustan ventanas de recalada y matriz naviera.
El enfoque no es solo marítimo: la experiencia del tráfico ro-ro depende de accesibilidad terrestre, tiempos de gate y disponibilidad de patio. Por eso, el paquete de proyectos se entiende como “capacidad efectiva” (no solo infraestructura), especialmente en semanas donde la red global se vuelve más volátil y el costo de la falta de flexibilidad aumenta, como se observa en incertidumbre operativa y costos de red.
Terminal de vehículos: patio, pre-entrega y control de calidad del flujo
En terminales de vehículos, el “cuello de botella” no suele estar en un solo punto: puede moverse entre patio (densidad y ordenamiento), gate (picos de camiones), y coordinación con ventanas marítimas. Por eso, la conversación puerto–fabricantes–operador tiende a concentrarse en cómo sostener productividad sin aumentar fricción, un desafío común en enclaves de alta especialización logística.
En esa lógica, el trabajo con ANFAC y con los actores del ecosistema funciona como tablero de control: valida qué inversiones realmente corrigen restricciones y cuáles se convierten en palancas de competitividad. Ese “benchmark” se vuelve más visible cuando la competencia regional eleva estándares de servicio y capacidad, como ocurre con los hubs que marcan tendencia en megapuertos que reordenan el Pacífico.
Próximos hitos y seguimiento del caso
El seguimiento técnico se centrará en la progresión de la ampliación del canal de Lezo y en la implementación del sistema de iluminación para navegación nocturna, además de la evolución de los indicadores de servicio que utiliza ANFAC para medir satisfacción logística. La clave será observar si las mejoras se traducen en mayor estabilidad de ventanas y menor fricción en picos operacionales, un tipo de lectura que también se aplica cuando se registran récords de recaladas y desempeño anual.
Con los proyectos en curso, el desempeño de la cadena ro-ro en Pasaia quedará condicionado por la ejecución de obra, la disponibilidad operativa durante la transición y la respuesta del sistema ante las próximas ventanas de demanda.






















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