Transnet encarga 40 straddle carriers a Kalmar para acelerar flujos en Durban

Straddle carriers Durban: compra 2025–2027 para reducir demoras

La frase “straddle carriers Durban” se ha instalado como sinónimo de recuperación operativa en el principal nodo de contenedores del país. Sin embargo, al revisar comunicados corporativos, reportes sectoriales y coberturas de medios especializados, no aparece un anuncio único y reciente que confirme un pedido puntual de 40 unidades a Kalmar para este terminal. Lo que sí está documentado es una secuencia de compras por lotes, un plan de renovación de flota que mueve decenas de equipos, y una transición que combina nuevos straddle carriers, acuerdos de repuestos y, en paralelo, una apertura a socios privados para modernizar la infraestructura.

Straddle carriers Durban: qué dice la evidencia sobre el “encargo”

La operación de Pier 2 viene trabajando desde hace años con un modelo de patio intensivo en straddle carriers. En ese marco, Kalmar fue proveedor relevante en ciclos previos. Existe registro de un contrato por diez unidades para la operación dedicada de Pier 2, con foco en productividad y reducción de costos operativos. Ese movimiento marcó un punto de inflexión, porque consolidó el uso del equipo como pieza central para la transferencia patio–muelle.

Luego, se documentó una orden mayor por 23 straddle carriers diésel-eléctricos para el mismo recinto, junto con un simulador para entrenamiento. El objetivo era sostener el rendimiento del patio y fortalecer capacidades locales de operación y mantenimiento. En otras palabras, Kalmar sí aparece ligado a Durban en la historia contractual del terminal, aunque en órdenes por tramos y en periodos distintos.

El número “40” suele reaparecer en conversaciones del sector por dos motivos. Primero, porque los programas de renovación rara vez son una sola compra: suelen ser una suma de lotes, reemplazos y reactivaciones de equipos fuera de servicio. Segundo, porque la estrategia reciente combina nuevas unidades con medidas para elevar disponibilidad, que es la variable que más pesa cuando hay congestión y ventanas de atraque presionadas.

Calendario reciente: nuevas unidades, kits y presión por disponibilidad

El ciclo más reciente de inversión en el terminal se ha concentrado en recomponer capacidad efectiva. En 2025 se informó la incorporación de más de 100 equipos de manipulación de carga para el sistema del terminal, incluyendo 20 straddle carriers destinados a Pier 2, además de grúas RTG y tractores para patio. Las entregas se estructuraron como un flujo escalonado, con llegada de equipos desde fines de 2024 y despliegue operativo progresivo durante 2025.

En ese mismo periodo se reportó la recepción de las primeras unidades de un lote de 20 straddle carriers diésel-eléctricos para ensamblaje, puesta en marcha y pruebas de resistencia. La secuencia reflejó una realidad operacional: con equipos críticos en falla intermitente, la recuperación depende de disponibilidad, no solo de capacidad nominal. Así, el foco pasó a ser cuántas máquinas operan por turno y por cuánto tiempo sin detenciones.

También se formalizaron acuerdos de suministro de repuestos críticos con fabricantes de equipos. El objetivo fue recortar tiempos de espera por componentes y elevar la disponibilidad de straddle carriers y grúas. En términos prácticos, esa medida busca evitar que un cuello de botella se traslade del muelle al patio, o que el patio se convierta en un “tapón” que frene la secuencia de descarga y carga.

Bloque visual: por qué un straddle carrier define el ritmo del patio
VariableQué ocurre cuando caeEfecto en flujo
Disponibilidad de straddle carriersMás equipos detenidos por fallas o falta de repuestosMenos movimientos/hora; patios se saturan
Ritmo de transferencia muelle–patioSe alarga la secuencia de descarga y apilamientoAumenta permanencia de naves y presión de ventanas
Confiabilidad de turnos (operación 24/7)Más interrupciones y replanificación de patiosSe acumulan contenedores y sube el riesgo de congestión
Coordinación con aduanas y gatesMás esperas en retiro/entrega por desorden de patioImpacto en logística portuaria y supply chain

Imagen interior: straddle carriers y operación de patio

Equipo straddle diésel-eléctrico operando en patio de contenedores para apilar y transferir unidades
Straddle carrier en operación de patio: un activo clave para sostener productividad y reducir demoras en terminales de contenedores.

Straddle carriers Durban y el vínculo con la modernización del muelle 2

La discusión sobre “straddle carriers Durban” hoy se cruza con un cambio mayor: la modernización del muelle 2 mediante un acuerdo de concesión de largo plazo con un operador privado internacional. El plan apunta a elevar capacidad y eficiencia con incorporación de tecnología y equipos, además de nuevas prácticas operacionales. Para el sistema portuario, ese giro busca atacar un problema conocido: cuando la infraestructura envejece y el equipamiento falla, el efecto se proyecta a la economía y al comercio exterior.

El mismo diagnóstico aparece en la agenda de inversiones de Transnet para modernizar líneas ferroviarias y puertos. La lógica es directa. La confiabilidad del nodo portuario condiciona la planificación de la supply chain, presiona costos, y altera tiempos de tránsito. A su vez, cuando hay congestión, los impactos se sienten en patios, gates y en la secuencia documental asociada, donde aduanas y los actores de cadena deben absorber la volatilidad.

En este punto, la renovación de straddle carriers se vuelve más que un dato técnico. Define el ritmo de movimientos por hora, la estabilidad de apilamiento y el margen para absorber picos de llegada. Por eso, los planes recientes combinan tres líneas: reposición de equipos, acuerdos de repuestos para acortar detenciones, y proyectos estructurales para “resetear” el estándar de operación.

Sostenibilidad y geopolítica: por qué la flota también importa

La sostenibilidad dejó de ser un anexo reputacional y pasó a formar parte del diseño de flota. En otras operaciones del grupo, Kalmar acordó el suministro de straddle carriers híbridos, con promesa de reducir consumo de combustible, ruido y emisiones. Aunque ese paquete no se asigna a Pier 2, aporta contexto: la renovación tiende a migrar hacia tecnologías de menor huella, porque los puertos están bajo presión regulatoria y de clientes por desempeño ambiental.

Esa presión no es aislada. Los flujos globales de contenedores se mueven en un entorno de geopolítica más tenso y con comercio exterior sensible a disrupciones. Cuando una terminal pierde confiabilidad, se altera la programación naviera y se elevan costos logísticos. Al mismo tiempo, los corredores deben sostener estándares de seguridad operacional, porque el patio es un punto crítico para la continuidad del servicio y para la integridad de carga.

Para los puertos chilenos, el caso funciona como espejo operativo. La discusión sobre disponibilidad, mantenimiento y renovación tecnológica es transversal. Cambian los volúmenes y las rutas, pero el principio se mantiene: sin equipos críticos operando de forma estable, la logística portuaria pierde previsibilidad y se estresa el sistema completo.

Qué sigue: hitos de despliegue y control de desempeño

En el corto plazo, el desempeño del muelle 2 dependerá de dos cosas. Primero, que el lote de nuevas unidades alcance operación plena según el calendario informado para 2025. Segundo, que los acuerdos de repuestos sostengan una mejora consistente de disponibilidad, evitando retornos a escenarios de detenciones por componentes críticos.

En paralelo, la modernización asociada a la concesión introduce un nuevo marco de exigencia. La expectativa es que la combinación de equipos, tecnología y gestión reduzca demoras y eleve productividad. En ese escenario, “straddle carriers Durban” seguirá siendo una métrica práctica: cuántas máquinas operan por turno, cuántos movimientos sostienen y cuánto margen real tiene el patio para absorber la variabilidad de la operación.

Con esos hitos, la evolución del terminal se medirá menos por anuncios y más por indicadores observables: tiempos de atención, estabilidad de patios, secuencias de carga/descarga y confiabilidad en ventanas. La flota de straddle carriers, sea de Kalmar u otros fabricantes, seguirá siendo el termómetro operativo que más rápido revela si el plan de recuperación está funcionando.

Enlaces internos sugeridos: Logística, Comercio Exterior, Aduanas, Puertos.

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