Puerto de Manila reporta yard utilization y ajusta control aduanero

Puerto de Manila monitorea yard utilization y refuerza control aduanero en contenedores
En el eje portuario de Manila, el monitoreo de yard utilization volvió a tensionar la operación, con el segmento reefer registrando 105,98% y un uso total de patio de 81,99% a las 7:00 del 2 de febrero de 2026. En paralelo, la autoridad aduanera reforzó coordinación y medidas de control para sostener continuidad operativa sin relajar fiscalización.

Qué se sabe y qué cambió en el sistema portuario de Manila

La congestión en patios no se mide solo por “colas”: el indicador operativo relevante es el yard utilization, porque determina la velocidad real de retiro, la tasa de re-manipulaciones y el riesgo de bloqueo en gates. En los reportes difundidos por Aduanas (BOC) y citados por medios locales, el segmento reefer superó el 100% en la medición del 2 de febrero de 2026, una señal de estrés en capacidad eléctrica y espacial para carga refrigerada.

La lectura práctica es que, cuando el reefer yard entra en sobrecapacidad, aumenta la probabilidad de “doble manipulación” y se desacopla la secuencia documental del ritmo físico del patio, con impactos en turnos y citas. Este patrón es consistente con el diagnóstico que Mundo Portuario ha trabajado en coordinación naviera–terminal–transportista, donde la fricción aparece cuando planificación y ejecución dejan de conversar con el mismo dato.

Impacto operativo en cadena fría, camiones y rotación de vacíos

En el segmento refrigerado, operar por sobre el diseño eleva el riesgo de interrupciones de energía, desviaciones de temperatura y tiempos de permanencia no deseados. En el seguimiento posterior, el mismo set de datos reportó una mejora: al 6 de febrero, la utilización reefer bajó a 95,87%, mientras el uso total se ubicó en 82,15%, lo que sugiere ajustes tácticos de flujo más que una “solución estructural”.

La congestión de patio se amplifica cuando los camiones quedan “amarrados” a vacíos sin capacidad de retorno en depósitos, reduciendo flota disponible para retiros de importación. Por eso, la discusión técnica se mueve hacia rotación de vacíos, dwell time y capacidad extraportuaria, línea comparable a lo que se busca con puertos secos y nodos interiores para desacoplar patio portuario de almacenamiento.

En paralelo, Manila South Harbor reportó niveles altos de utilización total (con métricas diferenciadas para reefers), lo que refuerza que el problema es sistémico del corredor urbano-portuario más que de un solo frente de atraque, especialmente cuando coinciden picos estacionales y retiros lentos. Una lógica similar de “destrabe por coordinación” se observa en planes 24/7 y gestión de ventanas cuando la cadena se frena en patios y accesos.

Ajustes de control aduanero y coordinación para evitar bloqueo

El ajuste de control no apunta solo a fiscalizar más, sino a fiscalizar con continuidad: Aduanas (BOC) convocó instancias de coordinación por congestión y el foco volvió a la disciplina de retiro, retorno de vacíos y cumplimiento de reglas de patio. En ese marco, una palanca formal vigente es la CMO 13-2019, que establece directrices para retorno de contenedores vacíos en Port of Manila (POM) y Manila International Container Port (MICP).

En un memorándum de implementación estricta, la autoridad recordó que se prohíbe el ingreso de vacíos a áreas designadas de terminales si no cuentan con un Special Permit to Load (SPTL), reforzando el control sobre flujos de vacíos cuando los patios se saturan. A nivel de política operativa 2026, el BOC también explicitó directrices para fortalecer facilitación del comercio y, a la vez, intensificar medidas de enforcement y modernización, buscando decisiones más consistentes y basadas en datos.

En términos de tendencia, el giro es coherente con lo que Mundo Portuario viene siguiendo en aduana sin papeles y estándares OMA y en factura electrónica aplicada al control aduanero: más trazabilidad y perfilamiento, menos fricción manual, especialmente cuando el patio opera cerca del umbral.

Próximos hitos y seguimiento del caso

El seguimiento inmediato en Manila se concentra en tres variables: estabilización del yard utilization (total y reefer), velocidad de retiro post-liberación y capacidad real de retorno de vacíos a depósitos. En paralelo, el sistema observará si los refuerzos de control y coordinación logran sostener rotación sin trasladar el costo a más tiempos de espera en gate y documentación.

Para contexto normativo y de procesos, el caso se lee en continuidad con cambios recientes en marcos aduaneros, donde el objetivo operativo es mantener flujo lícito con controles trazables. La autoridad continuará actualizando indicadores y lineamientos de control según evolucione la presión de patio y la demanda de camiones durante las próximas semanas.

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