El desvío CMA CGM Suez vuelve al centro del tablero logístico 2026. Tras un retorno parcial a tránsitos por Suez, la naviera reorientó servicios hacia el Cabo de Buena Esperanza. Para Xeneta, el problema no es solo el tiempo en ruta, sino la imprevisibilidad que erosiona la confiabilidad y complica la negociación de fletes. El análisis está en el comunicado de Xeneta y en el contexto reportado por Reuters.
Qué pasó: CMA CGM vuelve a desviar servicios clave
CMA CGM decidió volver a operar vía Cabo en tres servicios que conectan Asia y Europa, citando un “contexto internacional complejo e incierto”. En la práctica, este giro reintroduce tránsitos más largos y mayor variación de ventanas. Además, tensiona la planificación en hubs y puertos de transbordo, porque los loops se estiran y los ciclos de equipos se vuelven menos predecibles.
En paralelo, el mercado ya venía calibrando un retorno gradual por Suez. Por eso, el contraste con iniciativas como retorno gradual por Suez deja una señal relevante: 2026 puede alternar entre semanas de “normalización” y semanas de “reversas” operativas.
Xeneta: la imprevisibilidad “es tóxica” para la cadena
Xeneta sostiene que los cargadores priorizan predictibilidad. Cambiar de rumbo, volver y luego revertir, incluso por razones de seguridad, debilita la confianza en la confiabilidad del itinerario. En términos simples, la cadena puede tolerar un tránsito más largo, pero no tolera bien un tránsito que “cambia” a mitad de camino.
El punto financiero se vuelve delicado. Si un embarcador paga una prima por un servicio más rápido vía Suez, pero luego la carga se desplaza “una semana hacia atrás”, el costo total sube. En ese escenario, aparecen costos indirectos: mayor inventario en tránsito, ajustes de almacenaje y riesgo de demurrage & detention.
Qué muestran los datos: tiempo de tránsito y planificación
Xeneta reportó que el “full loop” de un servicio (FAL1) bajó de 105 a 98 días cuando comenzó a transitar Suez nuevamente. Ese acortamiento es material porque reduce días de capital inmovilizado y mejora la promesa de llegada. Por lo mismo, una reversa al Cabo devuelve días al sistema y reabre la discusión de buffers.
Además, Xeneta advierte el riesgo de contagio: si los clientes ven reversas en unos servicios, tienden a temer reversas en otros. En redes interconectadas, esa duda se traduce en sobrerreserva, cambios de booking y mayor volatilidad en decisiones de procurement.
Cómo esto alimenta la incertidumbre en fletes 2026
La incertidumbre impacta por dos vías. Primero, por oferta efectiva: cuando se navega por el Cabo, los loops se alargan y se “consume” capacidad para sostener frecuencias. Segundo, por comportamiento: los embarcadores ajustan contratos, diversifican carriers y priorizan servicios más estables, incluso con más días de tránsito.
En 2026, además, la formación de tarifas puede oscilar. Si se generaliza un retorno a Suez, se libera capacidad y las tarifas pueden caer con rapidez. En cambio, si persisten desvíos y cambios de decisión, el mercado incorpora primas por riesgo y por confiabilidad. Este dilema conversa con los escenarios Mar Rojo 2026 y con los mapas de riesgo y fletes que ya venían anticipando variación de tiempos y costos.
Checklist operativo para cargadores y forwarders
- Recalibrar buffers: revisar safety stock y fechas de entrega. Apóyate en la guía de buffers de inventario 2026.
- Revisar contrato vs spot: si pagas por “servicio más rápido”, exigir claridad de ruta y ventanas. Documentar gatillos de recargo y ajustes.
- Costos ocultos: simular warehouse, D&D y costo financiero del inventario en tránsito. El “precio final” rara vez es solo el flete.
- Diversificación: evitar concentración en un solo servicio. Comparar confiabilidad real y no solo ETA teórica.
- Señales comerciales: monitorear iniciativas tarifarias y recargos. Un ejemplo regional es ajustes tarifarios CMA CGM.
Para más análisis de disrupciones y procurement, visita la categoría Supply Chain.






















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