Puerto de Los Ángeles mantiene pulso pese a la baja de marzo
El Puerto de Los Ángeles cerró marzo con 752.520 TEU y dejó una lectura más sólida de lo que sugiere la caída interanual. La base de comparación fue exigente, ya que en marzo de 2025 varios importadores adelantaron carga para evitar alzas tarifarias. En ese contexto, el resultado de este año muestra un ajuste, pero no una ruptura de tendencia.
La señal también conversa con la cobertura reciente de Port of Los Angeles en Mundo Portuario, donde el foco viene puesto en continuidad operativa, capacidad y decisiones de red. A eso se suma el seguimiento previo del State of the Port 2026, instancia en la que el complejo ya había anticipado un año condicionado por demanda, costos y política comercial.
Importaciones, exportaciones y vacíos muestran ritmos distintos
El detalle de marzo deja un mapa operativo menos uniforme. Las importaciones cargadas llegaron a 380.733 TEU, apenas 1% por debajo del mismo mes del año pasado. Las exportaciones cargadas subieron a 132.129 TEU, con un alza de 7% y el mayor volumen de salida desde mayo de 2024. En paralelo, los contenedores vacíos cayeron 11% hasta 239.658 TEU.
Ese reparto importa porque ayuda a leer mejor la mezcla del mes: el puerto no perdió tracción de forma generalizada, sino que enfrentó una baja moderada en ingresos, una mejora clara en salidas y un descenso de vacíos que puede alterar la lectura sobre reposicionamiento. En esa lógica, también conviene mirar el cambio reciente del servicio PANZ hacia Fenix Marine Services Terminal, ya que los ajustes de red pueden influir sobre utilización terminal, ventanas y productividad.
El trimestre queda alineado con su promedio de cinco años
La clave del comunicado oficial está en el acumulado. Entre enero y marzo, el Puerto de Los Ángeles movió 2.388.843 TEU, exactamente el promedio del primer trimestre de los últimos cinco años. Enero había cerrado en 812.000 TEU y febrero en 824.323 TEU, de modo que marzo enfrió el ritmo, pero no desordenó el trimestre.
Para una lectura más amplia del nodo San Pedro Bay, vale la pena cruzar este resultado con el avance de Los Ángeles y Long Beach en su agenda de cero emisiones y con la visibilidad operativa que entrega la cámara del Puerto de Los Ángeles. El puerto mantiene carga, infraestructura y presión regulatoria al mismo tiempo, y esa combinación pesa más que una variación aislada de un mes.
La variable que seguirá el mercado en el segundo trimestre
La referencia más útil hacia abril, mayo y junio será si el puerto puede sostener niveles cercanos al promedio reciente mientras persisten la incertidumbre arancelaria, la presión inflacionaria y los costos energéticos. Si las importaciones se mantienen firmes y las exportaciones conservan el repunte de marzo, Los Ángeles podría seguir entregando una base estable para la costa oeste estadounidense.
En cambio, si el segundo trimestre acusa con más fuerza la cautela del consumo o nuevos cambios de routing, marzo podría terminar leyéndose como el primer aviso de una desaceleración más visible. Por eso, además de la cifra total, el mercado deberá seguir la composición de flujos y las decisiones comerciales que el puerto vaya anunciando, incluidas iniciativas recientes como su nueva plataforma de grants comunitarios, que refuerza actividad institucional en paralelo al negocio de carga.



















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